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Un año después

Un año después
Aniversario del incendio que estremeció a Tenerife

Un año después, los afectados por el incendio que asoló parte de Tenerife siguen sin poder continuar con sus vidas. Las ayudas para los campos se critican insuficientes. Las casas afectadas por el incendio en Masca no se han tocado. Los recuerdos de los afectados les siguen atormentando y muchos están recibiendo ayuda psicológica. 364 días sin recuperar la normalidad.

LAURA LÓPEZ CASADO | SANTA CRUZ DE TENERIFE No tienen nada por lo que preocuparse", fue la frase que repetían los políticos ante las cámaras tras las obligadas visitas después de la desgracia. Y sin embargo, los ciudadanos de Masca, una de las poblaciones que continúa más afectada, reconocen que no han pasado un día tranquilo desde entonces.
El resto de municipios que soportaron esta desgracia el verano pasado han tenido algo más de suerte. Las ayudas han ido llegando, pero como siempre en estos casos, menos abundantes y mucho más lentas de lo prometido. Los campos de los Campeches, Montañeta o Redondo siguen presentando un contraste cruel con el resto del paisaje. Se observan los primeros brotes de unos bosques que se niegan a sucumbir. El invierno pasado no contribuyó a que las plantas y los árboles resurgieran, pero se tiene la esperanza de que los próximos años sean más generosos con la naturaleza y antes de lo imaginado todo recupere su aspecto de antes.
Diego Afonso, el alcalde de Icod de los Vinos, asegura que la masa arbórea que se perdió, orgullo de los vecinos por ser la mayor de toda Canarias, podría volver a recobrar su magnitud en dos o tres años. Asegura, por otro lado, que la mayoría de las ayudas ya están tramitadas y que "sólo quedan algunas excepciones que han presentado algún tipo de problema en el papeleo". Además resalta la fragilidad que existe al enfrentarse contra el fuego y espera " no tener que volver a revivir la tragedia del 30 de julio pasado", un horror que reconoce que nunca podrá olvidar. "Toda medida de precaución es poca e invito a todos los los canarios a que cumplan con las reglas de prevención, sobre todo tras el invierno seco que hemos sufrido y las condiciones climáticas adversas que estamos viviendo".

Ayudas recibidas
Tras las primeras ayudas de urgencia que se pusieron a disposición en las primeras semanas, los pasos que se siguieron desde entonces en el caserío de Masca fueron limpiar las calles, limpiar palmeras, regalar árboles a los vecinos y empezar a arreglar los bancales, con una partida de 600.000 euros de los que ya sólo quedan 400.000 cuando han empezado a trabajar. La indignación de los vecinos de Masca se basa en que han visto cómo han lavado la cara del pueblo cara al público, pero sus casas aún no han sido tocadas.
Pedro Hernández González es el presidente de la cooperativa agrícola Icod de los Trigos. Comenta que él considera que los afectados por los campos en los Realejos se cuentan en más de un centenar, pero sólo dos o tres han recibido verdaderas ayudas. "Hay muchas personas mayores que vivían del campo. Gente mayor que con las pensiones no llegaban a fin de mes". "La gente lo está pasando muy mal, no les dejan subir a sus campos y les piden los papeles a menudo para acreditar que son suyos" añade. Los vecinos se encuentran desesperanzados, "cada vez que preguntamos por las ayudas nos dicen que ya vienen, pero ya pocos lo creen". Pedro critica las esperanzas que les dieron las autoridades cuando el incendio pasó por sus tierras :"Mucho prometer desde el principio... si no prometen nada, nada se espera uno".
El concejal de Medio Ambiente de Los Realejos, Alejandro Herrera, comenta que realmente no ha habido tantas solicitudes para ayudas en campos de agricultura y determina que las demás personas afectadas no solicitaron la ayuda de manera correcta. Añade que las labores de limpieza de barrancos, algo que urgía desde que ocurrió todo, ya están acabadas y actualmente están reforestando. Reconoce que faltan meses para que todo esté finalizado. Este año han hecho hincapié en las campañas de sensibilización en institutos y colegios. Por otro lado, insiste en que "se está haciendo una labor muy importante apoyando a la agricultura, ya que el Cabildo quiere que las zonas afectadas, como la de Los Campeches, sea un bosque potencial". En cuanto a los campos que sufrieron las llamas, advierte que en determinados días, dependiendo del clima, el Seprona evita que se pueda acceder a los lugares críticos por temor a una nueva tragedia.
Por su parte, Jennifer, una vecina de Garachico, aún se lamenta de todo lo ocurrido hace un año. Sigue asegurando que se podía haber hecho más y mejor y que desde entonces los vecinos se encuentran "engañados y desesperanzados". En el caso de esta localidad, las casas afectadas eran de familias que las disfrutaban los fines de semana o en vacaciones y asegura que aún siguen derruidas. " La única vivienda que era de uso continuo era la de unos alemanes que, después de que las llamas devoraran su casa, regresaron a su país", Jennifer también comenta que este edificio sigue igual que hace un año.
Los vecinos de Masca también se sienten engañados, porque creyeron en todas y cada una de las palabras que les dijeron a modo de consuelo y han esperado y esperado y siguen sin poder pasar a sus casas. Ha habido numerosas reuniones que desembocaban en la promesa de que pronto se empezaría a actuar, pero algunos de los habitantes ya han perdido la esperanza. Otros creen que pronto todo volverá a ser como antes. El problema añadido que sufren los habitantes de Masca es que esta zona ha sido declarada Bien de Interés Cultural (BIC) por sus valores históricos, arquitectónicos y etnográficos. Algo que debió de suponer una gran alegría para los habitantes de esta localidad pero que se ha vuelto contra ellos ante esta desgracia.
El Cabildo aprobó el lunes el proyecto para poder trabajar en las casas de este caserío de Buenavista del Norte, priorizando las de primera residencia y prevén que las obras comenzarán en septiembre. Remarcan que el año que ha trascurrido ha sido el necesario para poder tramitar cada uno de los pasos a seguir, teniendo en cuenta la condición de BIC con la que cuentan las casas. Pero este año, necesario o no, ha sido un drama para cada una de las familias que han perdido casas, negocios y campos. La incertidumbre les ha consumido porque ya parecía que nadie se acordaba de ellos.
El alcalde de Buenavista del Norte, Aurelio Abreu, asegura que todas estas medidas se han hecho con la máxima rapidez y que el tiempo transcurrido ha sido el estrictamente necesario para seguir todos los pasos que requería este municipio con características especiales. Comenta que el proyecto para la reparación ya ha sido redactado por el arquitecto Urbano Llanes y sólo faltaba que el Cabildo diera su aprobación, algo que sucedió el pasado día 28 de julio. Dice que "el Cabildo ha asumido su responsabilidad, ha habilitado los recursos necesarios y la administración ha hecho todo lo posible". Cuantifica en un millón y medio la inversión que hará el Cabildo para que las casas reconstruidas respeten la zona de patrimonio y el medio en donde se encuentran. Además, no olvidó los pasos que ya se han llevado a cabo como la recogida de basuras, el alumbrado público o el saneamiento de las zonas del municipio que quedaron asoladas y el plan para los bancales que ya se está llevando a cabo.
Ricardo Melchior, presidente del Cabildo, se mostraba ayer optimista al afirmar que "si el invierno es húmedo, dentro de un año no se notará que hubo un incendio" y añadió que la masa forestal ya recuperada es un porcentaje realmente alto. En cuanto el caso de Masca, comentó que "hay unas cuatro casas por rehabilitar, pero con las que legalmente no existen no se podrá hacer nada". Además, añadió: "probablemenete Masca en un año esté mucho mejor que Masca hace un año".

mucho trabajo
El consejero de Medio Ambiente del Cabildo, Wladimiro Rodríguez Brito, defiende que las tareas que se han llevado acabo son de vital importancia. Se han creado barreras antes del invierno pasado por temor a posibles lluvias que pudieran provocar arrastres de tierra y se ha hecho un gran trabajo de limpieza en los barrancos, como en Santiago del Teide o los Silos. Resalta el "trabajo encomiable" que se han realizado respecto a la recuperación de la vegetación, afanándose en salvar toda aquella que se vio afectada pero que ha podido sobrevivir. Además, destaca las labores con los árboles frutales y apunta la recuperación de los pinos, el monte verde y la laurisilva en un 95%. Pero, a pesar de todo lo acabado, reconoció que aún queda mucho trabajo por hacer , como la canalización de algunos barrancos. Algo que va a realizar una empresa que se ha incorporado al trabajo recientemente. "Los presupuestos con los que contábamos provenían del Cabildo y de la Comunidad Autónoma, en total cuatro millones y ahora se pondrá en marcha un programa para los próximos dos años subvencionado por el gobierno central." También quiso resaltar la importante participación de los municipios y aplaudió la actitud de limpiar el entorno de las viviendas para evitar zonas propensas a la propagación del fuego. Recuerda que la extensión del incendio se debió en parte a la cantidad de campos abandonados y busca "el compromiso para que se vuelva a labrar, sobre todo en las medianías del Norte", comentó el consejero.

Familias sin hogar
José González, conocido en Masca como "el gallego", perdió su negocio, el restaurante La Fuente, pero también su vivienda que se ubicaba en la planta superior del restaurante. Entrar a su casa es revivir el incendio. Las baldosas reventadas, los muebles quemados, los aparatos eléctricos derretidos. Desde el pasado agosto, su vida ha sido una mala pesadilla y su voz se quiebra cuando recuerda que ha pasado 45 años trabajando para encontrarse a día de hoy con las manos prácticamente vacías. A los pocos días tuvo las primeras y únicas ayudas que ha podido disfrutar; en total, doce mil quinientos euros.
"Mi esperanza en el futuro es tener la mente en blanco". José prefiere no pensar en como van a sobrevivir y su mente está junto las diez familias que vivían de su restaurante. Actualmente, ha habilitado una parte de su local para poner una tienda de recuerdos de su pueblo. La tienda y la zona destruida por las llamas se separa por una sábana que José ha colgado en el techo. Así, intentan mantenerse porque en ningún momento tuvo derecho a paro, una de las "ventajas" de ser autónomo.
Se siente defraudado, pues los políticos se liaron a prometer cuando ocurrió todo y no ve que en el año transcurrido hayan hecho lo prometido. Eso es lo que más le duele. Sabe que esta semana se aprobaba el proyecto para la rehabilitación de las casas pero aún así se siente un tanto escéptico; "lo creeré cuando lo vea".
Todos reconocen que las autoridades han querido ayudar y no critican las actuaciones realizadas, pero se preguntan si las prioridades han sido las adecuadas. "Las buenas intenciones están, pero creemos que han hecho poco". Así habla Riquelme Díaz, el portavoz de la asociación de los vecinos afectados por el fuego en Masca. Él también perdió su casa y reclama: "Queremos nuestro hogar, no un refugio". Asegura que todo está dicho ya, que está harto de hablar y hablar. "Nos tiraron un flotador hace un año, ahora necesitamos que tiren de la cuerda para salir de aquí". Él y su mujer, Christine, de origen alemán, han vivido un calvario desde entonces. Se lamentan de todo lo que perdieron, cosas que van mucho más allá de los objetos materiales. Este año ha estado lleno de sufrimiento para ambos. Christine sigue emocionándose al recordar cómo era su casa antes, cómo sucedió todo aquella noche. Las lágrimas caídas en un año son incontables. Riquelme, cuando piensa en los últimos meses se pregunta:"¿hasta cuándo vamos a continuar en las brasas?".Un horror que pocos pueden imaginar. Por otro lado, reconoce que todo el mundo se ha volcado con las familias afectadas y alaba al alcalde de Buenavista, Aurelio Abreu, que sabe que ha hecho todo lo que estaba en su mano para ayudarles. Sin embargo, el tiempo transcurrido ya pesa mucho bajo sus espaldas. Aunque intentan tener esperanza. "Se que nos van a ayudar, estoy deseando invitarles a un café en mi casa", dice.
Collins y Susana son de origen británico. Tardaron cerca de dos años en rehabilitar su casa con sus propias manos. Seis meses después de finalizar, su hogar quedó en escombros. Viven en una casa de alquiler que sufraga una partida de ayudas para los más afectados. Ambos intentan ser positivos y tienen fe en que antes de que acabe el año las obras darán comienzo. Collins incluso afirma: "Para Navidades podré traer a mi familia a mi casa". Dicen que necesitan ser positivos, pero que si antes del año no pasa nada, será muy duro reponerse. "Esperar es difícil, poco a poco se pierde la confianza y se siente mucha impotencia" confiesa Susana. Collins, por otro lado, opina que un año "tampoco es mucho tiempo para España", sabe de todas las trabas burocráticas que hay y lo complicado que es para Masca iniciar cualquier proyecto por tratarse de una zona protegida. Christine, la mujer de Riquelme, sin embargo, destaca este aspecto negativo que encuentra en Canarias y asegura que "en Berlín no pasaría lo mismo".
Los efectos del incendio están cambiando la localidad. Hace poco se ha instalado una canalización contra incendios. "Pero como no hay sitio donde conectarla es sólo para que los camiones contra incendios reposten agua", concreta Riquelme. Señala que en ningún caso está en contra de esta instalación y entiende perfectamente que podría ocurrir algo similar a lo que vivieron ellos cerca de su localidad. Pero, por otro lado, afirma que la estrecha carretera que llega hasta Masca y la cantidad de guaguas que transitan obstruyen el paso en cualquier posible vehículo de emergencia. Algo que dice que ya ha ocurrido sin que haya habido, por ahora, mayores consecuencias. Aunque también hay otros puntos de vista en cuanto los cambios que está teniendo Masca. Así, Collins opina "que están mejorando muchos de los aspectos de Masca" y "esto es lo único bueno que ha traído el incendio".
Lo cierto es que las víctimas de esta catástrofe poco saben de papeleo o de que significa ser BIC, algo que a Riquelme le "suena a boli". Por eso los afectados siempre son los que menos culpa tienen de todo y los que sufren doblemente: un incendio que arrasó con todo lo que se topó y una ayuda que nunca pasa con tanta fuerza como lo hicieron las llamas. El drama personal de estas personas ha sido la espera, la incomprensión y la mala suerte de un 30 de julio que jamás se borrará de sus memorias. Ya han pasado 364 días desde entonces, y nadie puede olvidar que un año sin labrar sus tierras, sin dormir en sus camas o sin trabajar en sus negocios es un año realmente duro.

El drama que trajeron consigo las llamas

TRas las llamas. Los vecinos recuerdan con terror los días que sucedieron a la tragedia. Recoger los escombros, las pertenencias destruidas. Algunos propietarios tuvieron que contratar a gente para que recogiera los desechos de sus casas.

ayuda de psicólogos. Varios son los vecinos que tienen que acudir a terapia tras lo vivido en el incendio. Alguno reconoce que desde entonces no ha dormido una noche entera.
los Problemas con el dinero. El último año ha sido muy confuso para los vecinos de Masca. El Instituto Canario de la Vivienda dio a algunos afectados 40.000 euros que ahora tienen devolver porque va a ser una única compañía la que actúe en todo el pueblo de Masca.

Ayudas que no llegan.
Algunos vecinos afirman que no han recibido ayuda en los campos que han perdido, aunque desde las administraciones se asegura que ya han emitido todas las ayudas previstas.

dramas particulares . Riquelme además soporta un problema añadido:su casa es de alquiler por lo que no se considera una vivienda de primera necesidad. Sólo le han dado 8.500 euros en concepto de enseres, aunque cuando se mudó, la casa estaba completamente vacía.

sin culpables.Aunque pronto se señaló que existían sospechosos, finalmente nadie ha sido arrestado por haber provocado el incendio.

campañas de sensibilización. Este año se han repetido las campañas de sensibilización para evitar que la tragedia se repita. Sobre todo, teniendo en cuenta que este invierno ha sido especialmente seco y las condiciones climáticas se presenta adversa.

Conatos sofocados. Desde que comenzó el invierno se cuantifican en quince o veinte el número de conatos que se han apagado sin que hayan supuesto un peligro para los tinerfeños.

Plan aprobado para buenavista. El Cabildo aprobó el lunes pasado el convenio de colaboración que supondrá la contratación de redacción de proyectos, dirección de obras y coordinación de seguridad y salud, de los inmuebles afectados por el fuego en Masca.

http://www.laopinion.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008073000_2_162161__Tenerife-despues

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