Blogia
ASCAN1970

El Cabildo previene fuegos con tratamientos selvícolas

El Cabildo previene fuegos con tratamientos selvícolas

Monte quemado en el incendio de 2000. la opinión

La actuación consistirá en hacer cortafuegos y en reducir la densidad arbórea

OMAR G. GARCÍA (IDEAPRESS) | SANTA CRUZ DE LA PALMA
Los incendios son el principal problema de los bosques de la Isla, especialmente de los pinares. Según datos aportados por la Unidad de Medio Ambiente del Cabildo de La Palma, desde 1983 hasta 1999, han ardido en la Isla 13.375 hectáreas de monte en incendios forestales, lo que sitúa a La Palma como el territorio más castigado por el fuego.
Antes de apagar los incendios, es mejor prevenirlos. La primera forma de hacerlo es mediante tratamientos selvícolas que permitan a los montes, sobre todo al pinar, alcanzar un alto grado de naturalidad y hacerlos menos vulnerables a los incendios.
Las actuaciones van encaminadas en dos sentidos. Por un lado, se realizan cortafuegos y, por el otro, se lleva a cabo el aclareo de masas, reduciendo la densidad al óptimo para el desarrollo del pinar.
La Palma tiene las mayores masas forestales de Canarias en relación con su territorio, 34.000 hectáreas; el pinar es el ecosistema forestal que ocupa más superficie con 23.600 hectáreas. Asimismo, los bosques de laurisilva y los pinares de La Palma guardan las mejores representaciones arbóreas de las Islas.
Históricamente, los bosques fueron objeto de diversos aprovechamientos, usos que hoy están casi desaparecidos o son marginales. En el caso de los pinares, se pueden considerar naturales maduros sólo a los que han evolucionado sin intervención humana y afectados únicamente por fuegos producidos por causas naturales y que se producen cada 20 ó 30 años.

Ejemplares. Estos pinares naturales maduros se caracterizan por tener baja densidad y ejemplares de gran tamaño. Ello favorece la formación de grandes copas, que evitan el desarrollo de ramas en la base del árbol y el crecimiento del matorral por efecto del sombreado.
Esto es debido a que la sombra impide la germinación de nuevas semillas, lo que dota a estos pinares de una gran resistencia frente a los incendios, al existir una gran distancia entre el combustible de la superficie con las copas de los árboles. Por ello es muy difícil que un fuego producido en la superficie llegue a las copas de los árboles.

http://www.laopinion.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2009051900_3_220140__Islas-Cabildo-previene-fuegos-tratamientos-selvicolas

0 comentarios